En el arte guatemalteco no hay una verdadera cultura de visitar los talleres de los creadores. Cruzar la puerta de un estudio en el Centro Histórico es romper con esa distancia: es el único espacio donde es posible tocar los materiales, oler los pigmentos naturales y entender las luchas, los saberes ancestrales y las reflexiones políticas que dan vida a cada obra antes de que abandone el país.
En el corazón de la zona 5 de Guatemala, un nuevo faro cultural abre sus puertas. La Fundación Paiz inaugura un espacio vanguardista donde el arte contemporáneo, la memoria histórica y la comunidad se entrelazan para celebrar casi 50 años de legado artístico.