Bajo la batuta creativa de Chris Martin, líder de Coldplay y embajador de Global Citizen, se llevará a cabo el primer medio tiempo musical de la historia de los mundiales de futbol. Este espectáculo busca replicar la magnitud del Super Bowl pero con un ADN profundamente humanitario. “Madonna, Shakira y BTS son íconos globales cuya música trasciende fronteras”, declaró Gianni Infantino, presidente de la FIFA. El evento no es solo una exhibición de éxitos; es el motor principal del FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa que busca recaudar 100 millones de dólares para garantizar el acceso a la educación y el deporte a niños en comunidades vulnerables.
Tres estilos, tres idiomas, tres generaciones
La narrativa del show se construye sobre la unión de tres pilares fundamentales, artistas que desde su disciplina han logrado marcar hitos importantes en el campo de la música mundial.

Madonna es la Reina del Pop. Con más de cuatro décadas de carrera, ha desafiado normas sociales, religiosas y de género, convirtiéndose en el estándar de oro de la reinvención artística. Su presencia no es solo un tributo a la nostalgia, sino el reconocimiento a la mujer que pavimentó el camino para las superestrellas globales, que aporta vanguardia y una capacidad de crear espectáculos, que sigue siendo el referente máximo de la cultura pop occidental.

Por su parte, Shakira es llamada la Reina del Pop Latino y aporta la esencia vibrante y la conexión emocional. Desde “Hips Don’t Lie” hasta el icónico “Waka Waka”, su trayectoria está intrínsecamente ligada a la historia de la Copa del Mundo, siendo la artista que rompió las barreras del idioma para llevar los ritmos andinos y caribeños a cada rincón del planeta. Su participación garantiza esa sangre latina necesaria para encender el espíritu de la competición, reafirmando su estatus como el puente cultural más sólido entre el español y el mercado global.
Los integrantes del grupo BTS, considerados los reyes del K-Pop, son el fenómeno musical más grande del siglo XXI. Representan la fuerza imparable de la nueva era digital y la globalización de la música coreana. Su trayectoria es un testimonio de resiliencia y conexión humana; han pasado de ser un grupo emergente a llenar estadios en todos los continentes y hablar ante la ONU. Al traer consigo a su fandom Army global, el grupo inyecta una energía joven y diversa al espectáculo, demostrando que en 2026 las fronteras lingüísticas han desaparecido ante el poder de una producción impecable y un mensaje de unidad generacional.

Más que un Concierto
Hugh Evans, activista humanitario y cofundador de Global Citizen, comentó que la producción del Show de Medio Tiempo de la Final estará a cargo del experimentado director y productor, Hamis Hammilton, quien ha hecho los medios tiempo del Superbowl y produjo el show de BTS el pasado marzo en Seúl.
La alianza con Global Citizen eleva el show a un acto de incidencia política y social. Con 1 dólar de cada entrada vendida destinado directamente al fondo educativo, el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium será recordado como el día en que el deporte más popular del planeta decidió usar su plataforma para cambiar el futuro de millones de niños. Como bien lo definió Chris Martin: “Se trata de la unión… y todos están invitados”.
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