En una apuesta masiva por la sostenibilidad de la industria, Starbucks anunció que ha cumplido su ambicioso objetivo de donar 100 millones de árboles de café a pequeños agricultores. Este hito marca el fin de una etapa iniciada en 2017 y abre paso a una nueva meta de 50 millones de árboles adicionales para fortalecer la resiliencia de las fincas ante las crecientes amenazas del cambio climático.
El renacer de los cafetales
Para un agricultor, el café es más que un grano; es el sustento de su familia durante décadas. Sin embargo, el aumento de temperaturas, la irregularidad de las lluvias y plagas como la roya han puesto en jaque la productividad de las parcelas envejecidas. Ante este panorama, el acceso a variedades más fuertes y resilientes se ha vuelto una cuestión de supervivencia económica.
Muchos de estos 100 millones de brotes de esperanza tienen su origen en Hacienda Alsacia, la finca de investigación de Starbucks en Costa Rica. Allí, agrónomos especializados estudian la salud del suelo y la nutrición de las plantas para desarrollar variedades capaces de prosperar en condiciones climáticas adversas.

Alianzas que cultivan futuro
Este esfuerzo de casi una década no ha sido solitario. Gracias a una colaboración de 30 años con Conservation International, el programa integra prácticas ambientales y sociales rigurosas. La organización verifica que los agricultores reciban plantas de alta calidad y promueve el manejo de sombra para proteger ecosistemas vitales.

“Con el cambio climático amenazando el futuro del café, construir sistemas agrícolas resilientes nunca ha sido más urgente. Apoyar a los agricultores mientras se adaptan a condiciones cambiantes puede ayudarles, junto a sus tierras, a mantenerse productivos, mientras se protegen ecosistemas vitales”, comentó Raina Lang, Directora Senior de Café Sostenible en Conservation International. Quien aseguró que la colaboración intersectorial entre empresas, ONG y comunidades es el futuro de la conservación, ya que puede generar resultados positivos para el clima, las personas y los medios de vida.

Capital y conocimiento
La estrategia de Starbucks no se limita a la donación de plantas. La compañía también alcanzó su meta de otorgar 100 millones de dólares a través del Global Farmer Fund. Este fondo permite a los pequeños productores acceder a capital para renovar infraestructura y mejorar su estabilidad financiera.
Además, los beneficiarios reciben asistencia técnica en planificación empresarial y gestión de riesgos climáticos, herramientas esenciales para que la producción de café siga siendo viable a largo plazo.
Lejos de detenerse, la iniciativa entra ahora en una nueva fase. Starbucks se ha comprometido a donar 50 millones de árboles adicionales en ubicaciones estratégicas como Colombia, Etiopía, Indonesia y Tanzania.
Para Ricardo Arias-Nath, vicepresidente senior de Café y Té Global y presidente para América Latina y el Caribe, el futuro del café depende de las acciones que se realicen hoy. “Estamos invirtiendo en los agricultores, protegiendo los paisajes cafetaleros y escalando soluciones que contribuyan a fortalecer la resiliencia en toda nuestra cadena de suministro. Cuando lideramos con propósito, ayudamos a asegurar el futuro del café para todos”, aseguró Arias-Nath.
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