Firulay se convirtió en el conmovedor y poderoso símbolo de una marcha en Perú de casi mil kilómetros. El can se unió espontáneamente a la comitiva del alcalde de la población de Pataz y caminaron casi mil kilómetros. La gente lo bautizó rápidamente como el perrito de la lealtad. Conoce su historia.
Logró clasificar por tercera vez a las Olimpiadas. Por ser mamá enfrenta desafíos
diferentes, pero continúa dándolo todo, tanto en la pista como en su hogar.
La caravana de hondureños llegó a Guatemala, pero falta la parte más difícil de la travesía: México y Estados Unidos.