La magia de la laguna Magdalena en Huehuetenango imagen

La hermosa laguna es uno de los lugares más visitados de este departamento. Se encuentra ubicada en el municipio de Chiantla y su belleza te cautivará.

Las opiniones e imágenes de este artículo son responsabilidad directa de su autor.

Su color varía según el reflejo del cielo, desde un color azul claro hasta tonalidades turquesa podrás observar. Te hará apreciar el contraste del cielo con el verde turquesa de sus alrededores.

La laguna Magdalena se encuentra a 3 mil 200 metros sobre el nivel del mar. Considerado un santuario natural debido a la paz que se siente. La frescura del clima y el paisaje boscoso de las montañas más altas de los Cuchumatanes a su alrededor son su principal atracción.

Esta impresionante e inigualable belleza natural, ha sido inspiración para varios relatos y leyendas. ¿Te atreves a conocer las interesantes historias que guarda la laguna Magdalena?

Relatos ¡únicos!

Cuenta la leyenda, que una familia procedente de San Juan Ixcoy, se encontraba perdida cerca del lugar en busca de un pozo que contuviera agua. Entre los miembros de la familia había una niña de nombre Magdalena, a quien le habían asignado la tarea de buscarlo y llevar el vital líquido.

Según los lugareños, cuando la niña regresaba al pozo observaba preciosas joyas en el fondo.

Se lo contó a su madre para que juntas regresaran a sacarlas. Al llegar al lugar, no había nada más que agua, entonces Magdalena se dio cuenta que las joyas aparecían solo cuando estaba sola.

Luego de varios intentos, la pequeña se propuso regresar y no volver hasta alcanzar dicho tesoro. La madre le comentó a su esposo esta situación, por lo cual decidieron esperar juntos a que su hija regresara.

Días y noches transcurrieron, los padres no volvieron a saber nada de la niña. Se dice que cuando la chica regresó al pozo, justo cuando se encontraba a unos metros de él, una extraña e inmensa nube la rodeó y desapareció junto con ella.

Pasaron los años y Magdalena inesperadamente regresó a su hogar, pero llevaba un niño que se cree era su hijo. Cuando la madre pidió ver a su nieto, la joven se negó, pero le dejó un extraño cofre que le advirtió no abrir hasta que pasaran 15 días.

Ambos acordaron respetar lo que la hija les había dicho sobre esperar, pero a la madre la dominaba la curiosidad y abrió el cofre en el momento oportuno.

Dentro del cofre había una enorme serpiente que espantó a su madre al momento de abrirlo, el animal siguió el cauce del arroyo hasta llegar al pozo donde se escondió. Ahí comenzó a crecer hasta formarse la laguna.

Los pobladores afirman haber visto en el centro de la laguna una joven rodeada de inmensas nubes, se cree que era Magdalena, quien salía a peinarse. Esa es la razón por la cual decidieron llamarle “Laguna de Magdalena”.



Foto: Juan José Muralles 

El otro relato se basa en los amores prohibidos. Cuenta la historia que existía una muchacha de nombre Magdalena, quien todas las tardes subía a lo más alto del cerro para llorar por su amor prohibido.

Cada vez, en aquellas alturas podía observar que en el fondo de la laguna había muchas joyas preciosas. Le contó a su mamá sobre esta situación, ella enfática le dijo ¡que no se le ocurriera sacarlas!, ya que el lugar estaba encantado.

Sin hacer caso a las palabras de su madre, Magdalena fue por ellas, cada vez que quería agarrarlas estas desaparecían, hasta que la joven se ahogó por alcanzarlas. Desde ese momento, la laguna Magdalena es el recinto para todos aquellos que desean que su amor prohibido sea correspondido. La chica está allí en lo más alto del cerro para cumplir dicho deseo.



Foto: Juan José Muralles 

Para otros, las historias son parte de la cultura del lugar. Vicente Funes, de 70 años, padre de 8 hijos, con 10 años de ser el guardabosques del lugar, originario de Chiantla, Huehuetenango, es el encargado que todo esté en orden.



Foto: Juan José Muralles 

Vicente también cree en las historias, pero él tiene una muy diferente. “Dicen que se extravió una mujer llamada Magdalena, por esa razón se nombró así al lugar.” “Ella se mantiene ahí, es quien le da magia al recinto”, expresa. 

“Para nosotros, la laguna representa belleza natural y la cultura que se puede encontrar en Huehuetenango”, dice Funes.

Su trabajo va más allá de recibir, cobrar y hospedar a los visitantes. Es brindar amor y respeto hacia la naturaleza. “El cuidado del parque es fundamental, cada vez vamos mejorando para que el lugar sea uno de los mejores. Sobre todo hay que mantener respeto a la naturaleza”. “Cobramos Q10 el ingreso por persona para mantener la atención”, indica Funes.

Cualquier época del año es apta para visitar el lugar, pero si deseas sentir la verdadera magia del lugar, las mejores fechas son de noviembre a febrero, porque el frío será parte de una experiencia única. “Los invito para que vengan a contemplar la belleza del lugar, los precios son accesibles Q10 entrada y Q10 derecho a acampar. Es un sitio apto para aquellos aventureros que quieran conocer más de mi tierra Huehuetenango. Pero si no eres muy atrevido, también poseemos cabañas que cuestan Q200 la noche”. 



Foto: Juan José Muralles 

Sus aguas cristalinas te acompañan desde la llegada, para que contemples la tranquilidad del lugar. Sobre todo puedas sentir la magia de “Magdalena” observándote desde lo más alto del bosque. ¿Estás listo para nuevas aventuras? 

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