El fenómeno de El Niño ya se encuentra establecido en Guatemala y sus efectos podrían continuar durante los primeros meses de 2027. La confirmación fue realizada por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología —Insivumeh—, con base en indicadores climáticos internacionales.
Entre sus principales efectos para el país se prevén menos lluvias y temperaturas por encima del promedio, condiciones que pueden tener consecuencias en sectores como la agricultura, el abastecimiento de agua y la seguridad alimentaria.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Niño forma parte del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur —ENOS—, un patrón climático relacionado con cambios en la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y en la circulación de la atmósfera.
El ENOS tiene dos fases principales: El Niño, asociada con un calentamiento de las aguas del Pacífico, y La Niña, relacionada con temperaturas más frías de lo habitual.
Estos episodios suelen presentarse de manera periódica y pueden modificar los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo.
En Guatemala, la fase de El Niño suele estar relacionada con condiciones más secas y una reducción de las precipitaciones en determinadas épocas del año.
¿Por qué se confirmó hasta ahora?
La confirmación oficial no significa que los efectos de El Niño hayan comenzado en octubre.
De acuerdo con el Insivumeh, los cambios climáticos asociados con el fenómeno forman parte de un proceso que se ha desarrollado y monitoreado desde meses anteriores.
Para determinar oficialmente el establecimiento de El Niño se analizan, entre otros indicadores, las temperaturas del océano Pacífico. Estas deben mantenerse al menos 0.5 °C por encima de determinados valores de referencia durante varios períodos consecutivos.
Según la información utilizada por el Insivumeh, estas condiciones se han mantenido desde marzo de 2026, lo que permitió confirmar oficialmente el establecimiento de la fase cálida.
Menos lluvia y temperaturas más altas
Uno de los principales efectos esperados en Guatemala es una disminución general de las lluvias.
En su perspectiva climática para octubre de 2026, el Insivumeh señaló que las precipitaciones podrían reducirse en buena parte del territorio nacional.
Al mismo tiempo, las temperaturas medias podrían ubicarse por encima de lo habitual, generando condiciones más cálidas durante el mes.
Esta disminución de las lluvias también coincide con la etapa final de la temporada lluviosa en Guatemala, por lo que ambos factores pueden favorecer períodos más secos.
¿Hasta cuándo podría continuar El Niño?
Los pronósticos climáticos internacionales indican que El Niño podría fortalecerse durante el período comprendido entre septiembre y noviembre de 2026.
Posteriormente, se espera que su intensidad disminuya gradualmente durante 2027, aunque sus condiciones podrían mantenerse durante varios meses.
Según las proyecciones actuales, la influencia del fenómeno podría continuar incluso durante el trimestre comprendido entre marzo y mayo de 2027.
¿Qué sectores pueden verse afectados?
Una reducción prolongada de las lluvias puede generar impactos más allá de las condiciones del clima.
El Insivumeh ha señalado la importancia de prestar especial atención a sectores como la agricultura, los recursos hídricos, la generación de energía, la gestión de riesgos y la seguridad alimentaria y nutricional.
Para las actividades agrícolas, por ejemplo, una menor disponibilidad de agua puede afectar cultivos y períodos de siembra. También puede aumentar la presión sobre fuentes de agua utilizadas por comunidades y ciudades.
La evolución de El Niño continuará siendo monitoreada durante los próximos meses, ya que su intensidad y sus efectos pueden variar dependiendo de la región del país y de otros factores climáticos.