Hace más de un cuarto de siglo, un pequeño equipo de Cemaco se aventuró por los caminos de Guatemala. No buscaban productos, sino historias. Historias plasmadas en hilos, grabadas en madera y modeladas en arcilla. Querían encontrar la esencia del talento artesanal guatemalteco para llevarlo a los hogares del país, y en ese viaje nació el Festival Guatemala Nuestra. Hoy, 26 años después, esa iniciativa se ha convertido en un movimiento que celebra la cultura, la tradición y la prosperidad de cientos de familias.

La Colección 2025 es el fruto de esa historia compartida. Cada una de sus piezas, desde la cerámica pintada a mano hasta los textiles vibrantes y el vidrio soplado, cuenta un relato de dedicación y amor por la cultura. Muebles de madera, velas aromáticas y accesorios diseñados con materiales naturales no solo decoran, sino que llevan consigo el eco del trabajo de comunidades enteras que encuentran en este festival una ventana para que su arte sea visto, valorado y admirado.
Para Andrea Izas, gerente de mercadeo de la empresa, el festival es una manifestación tangible de un propósito que va más allá del comercio. “En Cemaco buscamos mejorar nuestro país, un hogar a la vez. Guatemala Nuestra es un ejemplo de esta labor que tiene un impacto directo en muchos grupos de artesanos. Brindamos a nuestros clientes la posibilidad de llevar a sus hogares los colores, la historia y la tradición de Guatemala”, afirmó.

La creatividad hecha arte
Por su parte, Mayra Lemus, cofundadora del programa, compartió su emoción al ver el crecimiento del proyecto. “Cuando iniciamos, soñábamos con abrir una ventana para que el trabajo de artesanos fuera visto y admirado. Hoy, me emociona ver cómo este festival crece cada vez más, de la mano de nuestros socios artesanos, que con su talento y dedicación han transformado colecciones en obras de arte para el hogar. Cada pieza es un testimonio de lo que podemos lograr cuando unimos esfuerzos y creemos en el poder de nuestra cultura”.

Este año, la tradición se fortalece con una nueva alianza con Fundación Bi, a través de su programa Guate a Mano, por medio de la cual han presentado una colección especial de piezas creadas por artesanos de Jocotán, Chiquimula; Cantel, Quetzaltenango; Momostenango, Totonicapán y Santiago, Sololá. Esta colaboración busca preservar las técnicas ancestrales y abrir nuevas puertas a mercados nacionales e internacionales a los cuales llega nuestro arte de contar historias.
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