Firulay se convirtió en el conmovedor y poderoso símbolo de una marcha en Perú de casi mil kilómetros. El can se unió espontáneamente a la comitiva del alcalde de la población de Pataz y caminaron casi mil kilómetros. La gente lo bautizó rápidamente como el perrito de la lealtad. Conoce su historia.