Mientras las miradas del mundo se posan sobre los estadios de México, Estados Unidos y Canadá, la nostalgia comienza a apoderarse de los aficionados. Para leyendas de la talla de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Luka Modrić, el Mundial 2026 representa la última oportunidad de alzar el trofeo más codiciado o, al menos, de poner un broche de oro a décadas de magia sobre el césped.