El burnout, un síndrome de agotamiento total provocado por el estrés laboral crónico, se ha convertido en una preocupación global que afecta gravemente la salud emocional de los trabajadores y genera pérdidas millonarias a las economías. Frente a esta pandemia silenciosa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa la actividad física no como un pasatiempo, sino como la herramienta más efectiva para liberar tensiones, reconectar con el cuerpo y restablecer el equilibrio mental.