Belice celebró la inscripción del Krismos Bram y el Sambai en la Lista de Patrimonio Inmaterial de la UNESCO en la 20ª sesión del Comité Intergubernamental en Nueva Delhi. Estos logros no solo posicionan al país como un referente del turismo cultural, sino que devuelven la voz a soberanos y tradiciones que se creían perdidos en el tiempo.

El Susurro de los Ancestros en Gales Point
Uno de esos reconocimientos de UNESCO fue para la procesión que atraviesa el Boxing Day bajo el ritmo de tambores que han sonado desde hace varios siglos. En el pueblo costero de Gales Point “Malanti”, la Navidad no es solo una fecha, es un acto de resiliencia. El Krismos Bram es una vibrante marcha de casa en casa, y el Sambai es un baile místico en círculo alrededor del fuego, ambas manifestaciones nacieron de la fuerza de africanos esclavizados en el siglo XVIII, que son hoy el latido de un pueblo que convierte la adversidad en arte puro.

El Regreso del Rey de Jade
Mientras la música suena en la costa, en el corazón de la selva, la tierra entregó un secreto guardado por más de 1600 años y fue el reconocido por la UNESCO. Tras cuatro décadas de búsqueda, los arqueólogos Arlen y Diane Chase descubrieron un vacío bajo el suelo de Caracol que los condujo a una cámara cubierta de cinabrio rojo, símbolo de la realeza.
En esta sección se encontró a Te’ Kab Chaak, fundador de la dinastía de Caracol en el año 331 d.C.. Sobre sus restos, una impresionante máscara mortuoria de mosaico de jade y concha recordaba el poder de un hombre que vio nacer uno de los reinos más poderosos del sur de Yucatán. Es un hallazgo casi inaudito en la arqueología maya: ponerle nombre y rostro a una figura histórica desenterrada.

Con este logro, gestionado por el Instituto Nacional de Cultura e Historia (NICH) y la comunidad local, Belice suma su segundo elemento en la lista de la UNESCO, uniéndose a la herencia garífuna. Como señaló Rolando Cocom, director del NICH, este reconocimiento no es solo un título, sino una armadura para proteger los valores y habilidades de una comunidad que ha convertido la adversidad en arte.
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