La historia de un banco suele contarse a través de sus cifras. Utilidad neta, cartera de crédito, depósitos. Y en ese sentido, la historia de BAC en 2024 es digna de un libro de récords: una utilidad consolidada de 700 millones de dólares y una robusta cartera que demuestra su liderazgo financiero en la región.
Pero esta historia es diferente. En la presentación de su Informe Integrado, el discurso no se centró únicamente en los números. Con una transparencia radical, BAC compartió una convicción profunda: una institución sólida no se mide solo por sus ganancias, sino por su capacidad para generar confianza y contribuir al desarrollo colectivo. Esta creencia es el hilo conductor de una transformación que está redefiniendo el papel de la banca en Centroamérica.
El Presidente Ejecutivo de BAC Guatemala, Eric Campos Morgan expresó que “cada decisión financiera tiene el poder de trans y reimaginar realidades más positivas y prosperas para todos. Trabajamos por una con propósito: rentable, digital, con impacto social y ambiental”.
Proyectos sostenibles BAC
El punto de inflexión es la evolución de su estrategia a lo que han denominado “Triple Valor”. Si bien la rentabilidad sigue siendo un pilar fundamental, ahora se ha puesto al mismo nivel que el valor social y ambiental. Para BAC, no se trata de una fórmula de marketing, sino de una nueva forma de operar el negocio, donde las tres dimensiones se persiguen con la misma rigurosidad y excelencia.

Esta filosofía ya se ha traducido en acciones concretas que son el alma de esta nueva historia. Uno de los capítulos más resonantes es la emisión del “Bono BAC+Positivo”, un instrumento financiero de 140 millones de dólares destinado a impulsar proyectos que generen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. No es solo un bono, es una promesa de inversión en un futuro más sostenible.
Y para demostrar que la transformación empieza por casa, BAC ha puesto su mirada en la prosperidad de su propio equipo. Un programa innovador busca entender y atender las necesidades insatisfechas de sus más de 21,000 colaboradores y sus familias, combatiendo lo que ellos llaman la “pobreza multidimensional”. A la fecha, más de 900 personas han sido apoyadas en áreas que van desde la salud financiera hasta la inclusión laboral y la vivienda. Este es un recordatorio de que la banca, en su mejor versión, es un motor para el bienestar de las personas.
La historia de BAC en 2024 no es solo un informe financiero; es un relato de evolución y compromiso. Es la demostración de que una organización puede ser líder en su sector y, al mismo tiempo, ser una fuerza para el bien. BAC no solo está creciendo, está reimaginando la banca para generar una prosperidad que va mucho más allá de las cifras de un balance, construyendo un legado de confianza y contribución social.
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