En nuestro país, que la necesidad de una vivienda digna es una realidad para miles de familias, nace una alianza que busca reescribir esas historias. Ferretería EPA y Hábitat para la Humanidad Guatemala se unen para lanzar “Manos a la Obra”, una iniciativa que demuestra que ayudar es sencillo y que su impacto puede ser profundamente transformador.
La campaña, parte del programa “Ayudar es Sencillo” de EPA, en la cual invita a los clientes a realizar una pequeña donación voluntaria en las cajas de sus tiendas. Con cada aportación, se construye un futuro más sólido, pues el objetivo es otorgar 140 becas completas para la capacitación en albañilería. Estas becas, abiertas tanto para hombres como para mujeres, buscan empoderar a personas en situación de vulnerabilidad, brindándoles conocimientos y habilidades técnicas con las cuales generen ingresos que les permitan mejorar su calidad de vida y la de sus comunidades.

Apoyo a 140 familias
“Este apoyo permite abrir puertas para que más personas accedan a una formación digna, generen ingresos y se conviertan en agentes activos del cambio dentro de sus comunidades”, expresó Álvaro Herrera, presidente del Comité Directivo Nacional de Hábitat para la Humanidad Guatemala. La organización, con 46 años de trayectoria en el país, ha llegado a 160 comunidades, mejorando la vida de las familias guatemaltecas al facilitar el acceso a viviendas dignas y servicios básicos, y promoviendo la autosostenibilidad.

Para la empresa, este proyecto es una muestra de su compromiso social. Vladimir Osorio, gerente comercial de EPA Guatemala, afirmó que la campaña es una oportunidad para que las personas adquieran herramientas prácticas que les permitan mejorar sus vidas. A través de este programa, ha colaborado con organizaciones como el Benemérito Comité Pro-Ciegos y Sordos de Guatemala, Camino Seguro, UNICEF y Aldeas Infantiles SOS, contribuyendo al desarrollo de la empleabilidad juvenil y la inclusión social.
Esta alianza representa un compromiso compartido para construir una sociedad más justa, solidaria y consciente. Es la convicción de que la empatía puede convertirse en acción y, que con un pequeño gesto, se puede brindar a 140 personas la oportunidad de construir no solo muros más seguros, sino también un futuro lleno de dignidad y esperanza.
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