Las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro (OSSHP), en alianza con la Asociación Amigos Pro Obras Sociales (AAPOS), inauguraron formalmente el pasado 2 de octubre de 2026 la nueva Piscina Terapéutica del Hogar Virgen del Socorro. Esta obra de 225 metros cuadrados, construida bajo rigurosos parámetros médico-hospitalarios y completamente adaptada para personas con movilidad reducida, llega para fortalecer los procesos de rehabilitación física y mejorar sustancialmente la calidad de vida de 331 residentes.
Para quien vive con movilidad reducida o enfrenta complejas condiciones de salud, la gravedad del suelo suele ser una barrera diaria. Sin embargo, al sumergirse en agua a una temperatura constante de entre 29 y 30 °C, el peso del cuerpo se aligera y los movimientos que antes parecían imposibles comienzan a suceder de forma fluida y sin dolor. Esa es precisamente la promesa de bienestar que hoy cobra vida en Antigua Guatemala.
Detrás de sus muros que integran armoniosamente la clásica arquitectura colonial de la ciudad con la innovación técnica, se encuentra una piscina de 10.45 metros de largo por 6.90 metros de ancho diseñada específicamente para sanar. El ingreso al agua no representa ningún obstáculo: rampas de suave inclinación permiten la entrada directa de camillas y sillas de ruedas, acompañadas por barandillas de acero inoxidable, pisos antideslizantes e iluminación subacuática que permite a los terapeutas supervisar cada avance en tiempo real.

Este proyecto no es un esfuerzo aislado; se enmarca dentro del Proyecto Calidad de Vida III impulsado por AAPOS. La iniciativa contempla la atención integral de 331 residentes divididos entre el Hogar Virgen del Socorro y el Albergue Hermano Pedro, situando siempre a la persona y su dignidad en el centro de sus acciones. La construcción, ejecutada por la firma AICSA, incorpora además ventilación e iluminación natural, corredores de acompañamiento, tres módulos de vestidores y baños totalmente adaptados.
La materialización de este espacio fue posible gracias a la huella imborrable de la solidaridad. La donación generosa de una familia benefactora transformó los recursos en una estructura viva, demostrando el poder del trabajo conjunto. Tal como expresaron las autoridades de AAPOS durante el acto inaugural:
“Esta obra es precisamente una muestra de ello: recursos que se convierten en infraestructura; infraestructura que se convierte en atención; y atención que se transforma en bienestar y calidad de vida
Hoy, entre el vapor suave del agua climatizada y las sonrisas de los profesionales de la salud y residentes, la nueva piscina terapéutica trasciende su función arquitectónica. Es la prueba tangible de que cuando la generosidad se organiza, la rehabilitación física se convierte en esperanza y en una nueva oportunidad para vivir con dignidad.
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