La agricultura continúa siendo uno de los pilares más importantes de la economía guatemalteca y un motor clave para el desarrollo nacional. En Alta Verapaz, territorio que aporta entre el 15% y 18% de la producción cafetalera del país, Fundación Bi celebró la graduación de la segunda cohorte del programa Conexión Raíz, conformada por 87 productores que culminaron un año de formación en agricultura regenerativa aplicada al café.
Desde 2024, Conexión Raíz ha acompañado a comunidades rurales con soluciones diseñadas a partir de las condiciones del territorio, consolidándose como un modelo de acompañamiento progresivo. La primera promoción contó con 103 agricultores y hoy el programa se expande con una visión de largo plazo, en alianza con Sarape Social y en coordinación con gobiernos locales y organizaciones comunitarias.

El objetivo central es fortalecer las capacidades técnicas y financieras de pequeños productores, promoviendo modelos productivos que cuiden la tierra, mejoren la productividad y generen estabilidad económica. La iniciativa no se limita a la capacitación técnica: vincula el conocimiento con nuevas oportunidades de ingreso, diversificación productiva y acceso a mercados, integrando educación financiera, asociatividad y cohesión comunitaria.
Durante la ceremonia, María José Paiz, Gerente General de Fundación Bi, destacó que el fortalecimiento del sector agrícola es clave para la generación de oportunidades en áreas rurales, mientras que Milagros Polanco, Directora General de Centroamérica y Caribe de Sarape, subrayó la importancia de procesos permanentes de monitoreo y aprendizaje creativo para la apropiación del conocimiento.
La graduación de esta segunda promoción representa un paso firme hacia el desarrollo del agro guatemalteco, reafirmando el potencial de los productores y la riqueza de los territorios, con soluciones prácticas y sostenibles que buscan transformar la vida de las familias rurales.