Según expertos, la etapa geriátrica no comienza a la misma edad para todos los perros. Los perros pequeños se consideran geriátricos a partir de los 10 años, los medianos desde los 8 y los grandes desde los 7. A partir de estas edades, es común que aparezcan cambios físicos y de comportamiento que necesitan atención. Juan Pablo Villegas, especialista en traumatología, ortopedia y neurocirugía, explicó que la lentitud o el desinterés por el juego, a menudo percibidos como normales, pueden ser señales de dolor o de problemas de salud tratables. “Los perros mayores no deben sufrir en silencio”, afirmó el doctor Villegas.
Entre los signos más comunes de envejecimiento se encuentran la disminución de energía, un sueño más prolongado, dificultades para levantarse, cambios en el apetito, incontinencia, confusión o falta de respuesta a estímulos. Es importante no ignorar estas manifestaciones ni atribuirlas simplemente a “cosas de la edad”. Para ello, el experto te da estos consejos:

La medicina preventiva y los cuidados diarios son clave
Incluso si no parecen enfermos, los perros mayores deben visitar al veterinario al menos dos veces al año. Esto se debe a que muchas condiciones relacionadas con la edad pueden progresar silenciosamente y solo ser detectadas mediante exámenes médicos. Los dueños deben aprender a identificar si su perro siente dolor, ya que a menudo los canes no se quejan, sino que evitan ciertas actividades, caminan de forma diferente o muestran cambios de conducta.
Cuidados con amor
Un perro geriátrico necesita más que atención veterinaria; requiere un entorno adaptado y una rutina cariñosa. Esto incluye ejercicio moderado, estimulación mental, camas ortopédicas, superficies seguras, una dieta adecuada y, sobre todo, paciencia y cariño. La edad no es una limitación para una cirugía si el estado general de salud del animal es estable, ya que a menudo una operación puede mejorar significativamente su calidad de vida. Lo que es determinante es la salud de órganos vitales como el corazón, los pulmones y los riñones.

La nutrición: un pilar fundamental
Una alimentación formulada específicamente para perros mayores ayuda a mantener su peso ideal, proteger sus órganos y mejorar su vitalidad. Estas dietas suelen tener menos calorías, más fibra y están enriquecidas con ingredientes como glucosamina, omega 3 y antioxidantes. El doctor Villegas ha observado el impacto positivo que tiene una buena alimentación en la vida de los perros geriátricos, destacando productos que estén diseñados con respaldo científico para las necesidades específicas de esta etapa.
Tomando en cuenta la importancia de la nutrición, Patricio Astolfi, director general de Nestlé Guatemala, señaló que “creemos que cada etapa merece ser vivida con bienestar y amor. Por eso, formulamos alimentos diseñados para apoyar las necesidades de los perritos mayores. Acompañarlos con buena nutrición, cariño y atención médica es la mejor forma de agradecerles tantos años de lealtad. ¡Ellos aún tienen mucho por vivir al lado de sus familias!”
Los dueños de perros mayores pueden marcar una gran diferencia en su bienestar con acciones simples y constantes, como programar chequeos periódicos, ofrecerles una dieta adecuada a su edad, adaptar su entorno con accesos seguros y camas cómodas, incorporar ejercicios suaves y juegos mentales, y brindarles amor, comprensión y paciencia todos los días.
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