Los secuestradores acechan a los perros de zona 14

Catalina es la mamá perruna de Rocko, un perrito bulldog francés de 3 años.

La triste historia de Rocko empezó un viernes por la mañana, en zona 14.

Eran las 8:30 de la mañana, la empleada de Catalina decidió sacar a caminar a Rocko, agarró su correa color naranja, las llaves de la casa y salió.

Al caminar por una calle, donde hay un restaurante muy conocido, la empleada iba algo distraída observando su celular, sin darse cuenta que adelante de ella, había una camioneta negra parqueada. Cuando se acercó un vehículo, la empleada pudo observar que se abrió una de las puertas, pensó que le harían algo, entonces empezó a caminar más rápido.

Sin embargo, ella no era el objetivo, era Rocko.

Un hombre alto, blanco y vestido de negro agarró a Rocko de la correa, lo subió a la camioneta y se lo llevó, sin que alguien pudiera ayudar a la empleada a recuperarlo.

La empleada regresó a su casa corriendo, para decirle a Catalina lo que estaba pasando y, ella de inmediato se asustó, pues no sabía qué pasaba.

De inmediato, llamó a su esposo para explicarle lo que estaba pasando y alertó a sus vecinos de lo sucedido.

Habían pasado 3 horas, Catalina y su esposo buscaban a Rocko, llamaron a todas las personas que conocían, pero nadie sabía dónde estaba.

En eso sonó el teléfono de Catalina, era una llamada de un teléfono que no tenía guardado el número, escuchó la voz de un hombre que le dijo “Tengo a tu chucho si lo quieres me vas a pagar dinero”. Catalina de lo asustada que estaba le preguntó si Rocko estaba bien. El individuo le contestó que si ella no le daba efectivo, iban a matarlo.


“Me tienes que pagar Q5,000 o mato al chucho”.

Catalina se asustó y el tipo del teléfono le dijo que se iba a comunicar con ella después. Sí tenía el dinero para pagárselo de inmediato al secuestrador, pero su esposo le dijo que se esperara y que mejor investigaran.

El esposo pidió a un amigo que rastrearan el teléfono, pero era un público.

Catalina angustiada esperaba la llamada para indicarle dónde tendría que dejar el dinero para recuperar a su mascota.

Eran las 8 de la noche y el perrito llevaba casi 12 horas desaparecido cuando sonó el teléfono.

El hombre que había llamado antes, le dijo que tenía que llevar el dinero en un sobre manila y lo tenía que dejar debajo de un arbusto, justo en el lugar donde se habían llevado a Rocko.

Catalina agarró el dinero, lo colocó en la bolsa manila, se subió a su vehículo, pero el perrito no estaba allí, lo que había era una nota que decía: "Deja el dinero aquí y yo llevaré al chucho a tu casa".

Ella dejó el efectivo y se regresó a su casa.

Pasaron las horas, pero Rocko no regresaba.

Eran casi las 3 de la mañana, cuando sonó el timbre de su casa, la empleada salió y abrió la puerta, ahí estaba tirado Rocko, no se movía y estaba frío.

El esposo de Catalina cargó a Rocko y, de inmediato, se lo llevaron al veterinario al llegar fue atendido y ellos esperaron en el área de visitas por casi una hora.

Salió el veterinario y les dijo que Rocko estaba vivo, pero estaba drogado, por lo que tenía que permanecer en la clínica, por lo menos un par de horas más.

Catalina estaba sumamente preocupada por su mascota.

Rocko logró recuperarse, pero fueron horas difíciles para su familia, pues Catalina sentía que ya no vería a su perrito.

Ella colocó la denuncia en la PNC y ahora nos contó su historia para prever a las familias y de cómo ahora los maleantes ya no respetan ni a las mascotas.

Pero el caso de Rocko no fue el único.

Ya se han reportado varios casos de perritos robados en esa zona.

Por lo que ahora los vecinos se están organizando para evitar la delincuencia en esa zona. 


Ver Comentarios