En la escuela primaria nos enseñaron que Jorge Ubico Castañeda fue un militar que, entre 1931 y julio de 1944, fungió como Presidente del país. Luego aprendimos en la universidad o en libros, que lo de presidente es cuestionable, quizá jefe de estado, dictador e incluso opresor. Al final, el término lo elige usted.

Los motivos de la renuncia, según Wikipedia, y que a su vez, cita a seis fuentes bibliográficas son: La Carta de los 311, en la que los universitario se intentaron comunicar con Ubico tras la supresión de las garantías constitucionales (entre los firmantes se menciona a Eduardo Cáceres Lehnhoff, Manuel Galich, Flavio Herrera, Julio César Méndez Montenegro, Carlos Federico Mora y David Vela):

“El día de hoy promulgó su gobierno el Decreto No. 3114, que restringe las garantías constitucionales. La parte considerativa de esta disposición consigna que elementos disociadores de tendencias nazi-fascistas perturban gravemente la paz de la República procurando obstaculizar al gobierno el mantenimiento del orden. (...)

Es por ello doloroso ver que el Primer Magistrado de la Nación, sin duda basado en informaciones inexactas, tendenciosas e interesadas, haya lanzado a la juventud el grave cargo de nazi-fascismo. La juventud, señor Presidente, jamás vibra al impulso de mezquinas tendencias y, por el contrario, interpreta y encarna los ideales más limpios y las más nobles aspiraciones. La de Guatemala no es en este caso una excepción”.

A su vez, otro punto de vista dice: “Los escritores liberales han dicho que Ubico renunció para evitar un inútil derramamiento de sangre en el país. Sin embargo, los opositores al régimen de Ubico indican que lo hizo para darle un escarmiento a Guatemala y que por eso dejó en su lugar a los tres militares más beodos e incompetentes de su plana mayor: Eduardo Villagrán Ariza, Federico Ponce Vaides y Buenaventura Pineda”.

Mañana (u hoy, depende del día que lea esta nota), se conmemora la Revolución del 44, y a 72 años del suceso, buscamos en la red a un Ubiquista, alguien que lo describiera desde una forma menos maniqueísta, un admirador, por así decirlo, de una parte de la historia de este país. En esta ocasión, Relato presenta una entrevista con el periodista Néstor Larrazábal y su opinión respecto de Ubico.

¿Qué te trae a la memoria la expresión “Mi abuela dice que en tiempos de Ubico...” a que te lleva?

Primero hay que ver a Ubico en su contexto histórico geopolítico. En ese momento habían dictaduras en Europa, si bien en Estados Unidos, que siempre hemos estado a la sombra de ellos, había participación, uno sabía que habían elecciones, era una posición precapitalista donde, si bien ahora sería inaceptable, había una persona que se encargaba de administrar desde la justicia a cuestiones mercantiles, era el jefe de estado.

Cuando las abuelitas, decían “en tiempos de Ubico”... fueron 14 años…. cuentan que si tu puerta la dejabas abierta, un policía tocaba y decía “la puerta está abierta, la vamos a cerrar”. Los policías no podían fumar, y menos tomar alcohol… cuando uno ve eso, eran unos valores que buscaban el bien común, como parte de una colectividad… tenía ciertos valores de respeto, apegarse a la verdad, de tener cierta disciplina, que ahora están fallidos.

Mirá en la postal que te mandé, es la justicia la que lo tiene con su mano en el hombro. Estábamos saliendo de una época, de un sistema colonialista, donde también las grandes fincas tenía un jefe que te decía hasta con quien te podías casar… al final, Guatemala era una finca, su población era una finca, que él (Ubico) manejaba con sus aciertos y desaciertos.

Bien. Ahora otro dicho, “Guatemala no funciona ni con tres Ubicos en el poder”.

Creo que el problema es que Guatemala es una, pero es un problema social. Lo importante creía yo que era educación, pero hay algo más abajo, la nutrición. Entonces la gente no tiene la capacidad para desarrollarse en la educación.

Hablas con gente perteneciente a esos grupos marginales, no tienen ni capacidad mínima para poder aprender algo. Entonces no se compone, porque estamos en otro mundo. Si decís, un gobierno de “mano dura” y lo digo entre comillas, ya no provoca aceptación, es un rechazo. Pero creo que la gente sigue pensando, en un nivel que no confirmaría, pero que siguen pidiendo alguien con una actitud dictatorial. (...) La gente pide una figura de autoridad que tome decisiones y se las trague él.

Pero decimos entonces que, a la distancia, Ubico y su figura histórica, estoicamente aceptaron las repercusiones de sus decisiones...

Sí, creo que sí. Ubico estuvo 14 años en el poder, fue tal su impacto, que hoy todavía se habla de él. Echemos atrás 14 años de historia, ¿qué han hecho los gobiernos? Nada que pueda trascender 5 años.

Bueno, la “Firma de la Paz” pero…

Sí, “firma de la paz”...

Pero ahí nos desviaríamos… sin embargo, esta regresión que proponés solo incluye gobiernos democráticos...

Ubico cayó porque la gente empezó a hablar mal de él. Fue una “mini plaza” ni siquiera la gente se manifestó por temor a él. Le deja el poder a Ponce Vaides quien también solo está un ratito, y Ubico se fue. Ponce entra en la era revolucionaria, que fue abrir una válvula de caos… muchas personas vieron la oportunidad de entrar a la política. Antes no había opción.

En ese desorden empieza el Ejército a establecer algunos parámetros. En el 59 sube Ydígoras, para evitar un golpe, pone a su compadre, como Ministro de la defensa, que era Peralta Azurdia, Ydígoras sale a Hondura y le da golpe de Estado… ves… ya no había valores.

Pero entonces ¿qué sucede con esta década de la Primavera Democrática?

Creo que la gente, le habla a la Década de la primavera, que no soy historiador, lo sé, esta solo es mi opinión, pero yo (...) creo que esa época le llaman así, pero habría que analizarla más despacio.

Logros de esa época como el IGSS… que al final, es Impuesto Generalizado Sobre tu Salario, dicen que es Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, pero no, es un impuesto sobre el salario. Al IGSS lo mantiene la iniciativa privada y los trabajadores con sus aportes. Pero el Estado no pone un centavo, es un impuesto, si estuviera privatizado, tendría un mejor servicio, probablemente. Cuando me decís la primavera, veamos... porque la primavera no son solo flores, también lleva insectos.

¿Sos un ubiquista?

Sí. Porque durante el tiempo de esa administración se respetaron valores, trasnochados si querés, pero válidos. Apego a la verdad, dentro de sus límites, apego al respeto, la palabra del hombre como un endeudamiento real.

Vos podes tener una tarjeta de crédito pero a los dos años las deudas caducan, y probablemente salís del bando de los deudores, pero tu palabra ¿dónde está?, claro que firmaste con condiciones caninas, leoninas, pero vos firmaste. En esa época habían cosas tan respetuosas, que si me debías dinero y no me querías pagar, ibas y le decías, “mire Don Jorge no me quiere pagar” y él respondía, “Dígale que voy a hablar con él” y entonces pagaban, pero claro, era temor.





¿Pero eso era medieval no?

Sí, pero una concepción precapitalista y funcionaba. Claro que no existían ciertas libertades, nosotros no podríamos estar hablando aquí, así como en este momento, porque para mantener el status quo, había una red de inteligencia brutal... como hablamos abiertamente ahora, no hubiéramos podido.

Pero la gente vivía tranquila. Al final del día, lo que uno quiere es la mejor calidad de vida posible. Entonces había. El problema es que no había acceso al poder, entonces decían que se vivía una calamidad, y lo dijeron quienes han escrito la historia.

Una vez, siendo niño, en un ambiente en el que había gente de muchas clases sociales, mencioné que mis abuelos admiraron a Ubico hasta su muerte. Yo, ahora, no tanto, pero en ese momento, esta persona acomodada me dice, “sí, en las clases pobres así era, pero realmente no era gran cosa”.

Sí, pero fijate que no eran las clases bajas o las altas. Los cafetaleros, los dedicados al agro, lo querían porque sabían que era honesto. Pero las clases bajas agarraban otra imagen… es como esta historia.

Ubico agarraba su moto y viajaba al interior. Llegaba a un pueblo y preguntaba a la gente cómo estaba. Iba de puerta en puerta, a lo Robin Hood, preguntando, y dejaba, un dineral en ese tiempo Q0.50 o Q1 para que llevaras al centro de salud al enfermo y luego decía “yo soy su presidente” por esas cosas era que lo admiraban.

Imaginate, ahora se destapa que mucha de la red vial no está hecha. En sus tiempos, él agarraba su moto y si no pasaba por un camino, y era tu responsabilidad... agarrate... podías ir a caer al bote por haber estafado, por no entregar a tiempo lo que tenías que entregar... era el dueño de la finca. Tantas opiniones pueden haber, como gente que ahí la vivió.

Estamos de acuerdo si decimos que la historia la escriben los ganadores

Sí, pero los ganadores… durante algún tiempo.

¿Y en este caso?

Cuando uno lee un poquito más, la historia cabalmente lo ha tildado mal, los que subieron después de él, han escrito mal la historia de Ubico, pero quienes tienen memoria real, los viejitos que están ahora muriéndose y quienes recibimos información, lo respetamos.

Pero entonces ¿Guatemala y su historia ha sido justa con Ubico?

Yo creo que no, porque no le han dado el reconocimiento que debe tener. ¿Cuántos presidentes, a cuántas personas, presidentes, o administradores generales, ponele el título que querrás, se le ha dedicado tanta polémica?

Bueno... Carrera, estuvo 22 años en el poder

Sí... y era otro dictador. Pero con Ubico han sido injustos quienes han manejado la comunicación formal.

Pero en el currículo nacional base, Ubico lo mencionan como presidente, nunca se “habla mal”, creo que el currículum no es injusto.

Creo que sí, bueno, injusto con los guatemaltecos. Desde mi punto de vista, esta tan trasnochado el asunto que casi es una proyección de los currículos desarrollados por los militares. A Justo Rufino lo ponen como el Gran Reformador para que fuera un país cafetalero, las uniones de los dos mares con el tren… en fin, a Ubico como que es un tema que en algún momento lo dejamos en un segundo plano.

Ubico no está en el país ¿Debería estar?

Sí, si se administrara por valores, desafortunadamente, ahora es otro caso “empoderate, pero facturá”, no es empoderate y se justo, cumplí con las normas, busca el éxito económico, pero se justo, pareciera ser que la administración es de antivalores.

Ubico manejaba muchos valores, que muchos de nuestros empleados, no los tiene, porque los presidentes, los diputados, todos ellos son nuestros empleados. Él debería estar aquí. ¿Qué mueve los intereses para que la gente no quiera alzar su figura?... ojo, habría que ver, no soy especialista… pero habría qué ver.


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