Ellas también juegan y disfrutan el fútbol

Mientras unos intentan romper estereotipos, otras personas los siguen señalando como seres de otro planeta.

Foto tomada de Los Tiempos

Hace algunas semanas un amigo periodista me escribió un mensaje con suficientes íconos de asombro como para saber que había conseguido una muy buena nota. Inmediatamente, le respondí con la curiosidad de saber sobre qué escribiría.

Como si nunca hubiese pensado ver algo así, me envío una foto de mujeres que juegan fútbol con traje indígena. Le pregunté aún con muchas telas de araña en mi mente de qué trataba su nuevo reportaje y me comentó que había descubierto (sí, descubierto) a un equipo de fútbol no profesional en Huehuetenango que corría con sus trajes y no con los uniformes que él conocía.

Foto tomada por Xavi Haeussler

Me sorprendió más su deslumbramiento que la misma noticia. Entiendo perfectamente que cada comunidad del país vive su cultura de manera distinta, en su mayoría el fútbol es el “deporte de hombres”, pero eso no quiere decir que ellas no conozcan la disciplina o que a buena parte no les entretenga o guste.

Marco Pappa más allá del otro lado del charco

Salir de la caja

Desde el 2016, los medios voltearon el ojo hacia los equipos departamentales, específicamente luego que una agencia de noticias popularizara a “los hombres que jugaban fútbol en falda”. Aquella nota habla de un equipo con más de 34 años de historia, integrado por hombres de una aldea en Sololá y que en su mayoría se desenvuelven en idioma Quiché.

Foto tomada por Xavi Haeussler

También en la aldea Xejuyup existe y compite un equipo femenino de balompié. Han tenido mucho apoyo de las y los seguidores mientras aspiran a una liga profesional para cumplir sus sueños. Todas y todos juegan con trajes ancestrales, por respeto a sus creencias.

Foto tomada de EFE - Publinews

Estoy totalmente de acuerdo que es muy vistoso que un equipo juegue con esta vestimenta. Tiene un significado muy especial y enriquece el deporte, sin embargo mi enojo o molestia va más enfocada en que las personas siguen creyendo que por ser indígenas y mujeres, no conocen un balón, no saben lo que quieren o no tienen “derecho” a sentir aspiraciones, mucho menos en alguna disciplina.

¿Por qué un jugador se vuelve caro?

Foto tomada de Los Tiempos

¡Debemos salir de nuestra caja! Si buscamos, seguro encontraremos más atletas que utilicen sus trajes para jugar y divertirse, muchos verán el deporte como una manera de salir adelante y por qué no, convertirse en líderes positivos para las nuevas generaciones.

En los departamentos es muy común ver canchas de fútbol. Se disfruta a todo nivel, en todo lugar y por cualquiera que sienta el deporte. Suena utópico, pero si le prestáramos más atención a las distintas disciplinas, les sumaríamos valor y permitiríamos que más personas se dediquen a ello, se alejen de las maras y otros negocios ilegales.

Foto tomada de El Diario

Regresé a la conversación, me puse a buscar algunas fotografías que se han viralizado en redes sociales y se las envié. Le comenté que no sería el primer reportero en toparse con un equipo de fútbol así y que debería afinar su pupila, porque seguro en muchos de sus viajes encontró alguno y no le prestó suficiente atención.

Foto tomada de EFE - Publinews

El día que me sentí inútil fuera del país

Debemos ser capaces de botar de nuestra mente todas esas locas ideas. El simple hecho de pensar que los grupos indígenas no conocen el deporte o que no lo practican por su ropa o sus creencias es discriminar o por lo menos yo lo considero así. ¡Aprendamos a dar más palmadas y menos juicios negativos! 


Fotografía de portada tomada por Xavi Haeussler. 

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