Rosa Elena Sanabria vive en Los Amates, Izabal. Viaja cada 20 días para realizar su tratamiento.

Sale un día antes para llegar a tiempo a su cita, pero no viaja sola, la acompaña a veces una amiga o un familiar.

Madruga, pues tiene que viajar casi 5 horas para llegar a la ciudad capital y ser atendida en el INCAN.

Hace tres años le detectaron cáncer de matriz, se sometió a una cirugía y tratamiento, pero no terminó su calvario, meses atrás le detectaron un tumor en el brazo izquierdo, por lo cual debe ser sometida a quimioterapia.

Sin embargo, mensualmente tiene que disponer por lo menos de Q1,700 para ser atendida en el hospital, más el pasaje, comida y hospedaje.

Para Rosa ha sido difícil someterse a un tratamiento, además de tratar de conseguir el dinero.

Su familia y amigos en Morales se han reunido para conseguir el dinero y que Rosa siga el tratamiento. Algunas veces ha considerado dejar el proceso por no tener los recursos suficientes para la atención, pero siempre llega un ángel a brindarle apoyo económico.

Pero hace un año se preocupó más, pues los costos del tratamiento, consulta y hasta exámenes se incrementaron.

Antes la consulta costaba Q40, ahora es de Q85, el incremento fue de Q45. Opina que con eso compraría un tiempo de comida o hasta pagar el pasaje. 




Según Rosa, si esto continúa, pronto no podrá continuar el tratamiento de quimioterapia. Sin embargo, ella no es la única que ha visto el incremento de los costos en el servicio.

Sala de INCAN. Foto: Marysabel Aldana 

Ahora el sindicato de trabajadores del INCAN ha declarado “NON GRATO” a los integrantes de la Junta Directiva, a la cual señalan de contratar familiares en puestos clave y salarios onerosos. Además de subirle el costo a los tratamientos médicos, consultas y todo el servicio que prestan en un 100 por ciento. 

El doctor Miguel Ángel Ortega ha señalado que desconocen estas decisiones de la Junta Directiva y que ven con preocupación las decisiones que se han tomado por los altos mandos. Expresa que el cobro es excesivo y las personas dejan el tratamiento, por no contar con los recursos económicos para continuar con el tratamiento. 

Entre las solicitudes del Sindicato y médicos están:

Que no se contraten familiares de los directivos con salarios onerosos y puntos clave.

Que se analice bajar los costos a los tratamientos.

Y tener una reunión con los directivos para presentarles las propuestas.

Foto: Marysabel Aldana 

Sin embargo, la Presidenta de la Junta Directiva, dio a conocer que se subieron los costos porque el hospital ya no podía cubrir varias necesidades.

“Esta es una entidad privada y no se puede cobrar lo mismo siempre, porque los costos suben. Se revisaron costos, porque si no la institución se iba a la quiebra, aquí no se cobra de más”. Vicky de Falla, Presidenta de Junta Directiva.


Doctora Vicky de Falla, Presidenta de la Junta Directiva del INCAN. Foto: Marysabel Aldana 

Sin embargo, al ser cuestionada sobre los costos que son poco accesibles para las personas de escasos recursos respondió:

“El paciente que pueda pagar y quiera ser sanado cancelará lo que corresponde en este hospital, que es especializado en cáncer, y si no, tiene la posibilidad de irse a otro laboratorio”, expresó De Falla. 

El sindicato del hospital anunció que si la junta directiva no escucha las solicitudes, podrían tomar acciones como paralizar el servicio.

Mientras tanto, Rosa le pide a Dios diariamente obtener el dinero para no quedarse sin sus tratamientos y tener una mejor calidad de vida. Si deja de ir a una quimioterapia su salud podría empeorar. 

Foto: Marysabel Aldana 



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