Así quisieron robar mi identidad imagen

Postulé a un empleo desde Computrabajo y me di cuenta que una falsa empresa de reclutamiento hacía uso de esa plataforma para engañar aspirantes y pedirles información patrimonial sensible.

Las opiniones e imágenes de este artículo son responsabilidad directa de su autor.

Desde que me sumé a la Población Económicamente Activa –PEA–, en 2002,  me volví un busca empleo a tiempo completo, mi lema es: siempre se puede mejorar, de hecho es imperativo buscar el desarrollo profesional. En ese contexto, al igual que muchos de ustedes, estoy suscrito a un par de portales de empleo y periódicamente reviso aquellas ofertas que puedan coincidir con mi perfil.

El sitio al que hago alusión es Computrabajo, un portal que tiene presencia en 19 países de América. De acuerdo a su página web ofrece 296 mil ofertas de empleo en todo el continente. Solo en el país tiene actualmente 4 mil 287 oportunidades publicadas.

Este es un Relato vivencial de como fui engañado por una falsa reclutadora. Por fortuna y para no ser alarmista, detecté el engaño antes, al menos eso creo, de ponerme en una situación de riesgo. Todo empezó el 4 de julio, tras abrir mi correo electrónico. Recibí un mensaje que me dio alguna esperanza de crecimiento profesional.

Copio textualmente la información contenida en esa comunicación:

“Buenos días le comento que acabo de evaluar su hoja de vida y le comunico que calificó a la plaza descrita en el asunto del mensaje (Jefe de Mercadeo) solo faltaría que me enviara la solicitud de empleo adjunta en este correo 2 cartas de recomendación y “una declaración de deudas demandas o arraigos” esa declaración la puede obtener por medio de algún profesional que tenga acceso a los sistemas, si no cuenta con alguien le puedo referir a alguien que le pueda apoyar al respecto ya que necesito completar su expediente para planificarle una entrevista con Gerencia ya que están interesados en contratar sus servicios.
Atentamente
Lic. Oswaldo Vilela”




El mensaje fue enviado desde un correo de gmail ([email protected]), sin ningún logotipo institucional ni teléfono de contacto. Por supuesto que todo esto fue analizado por mí posteriormente. Por fortuna descubrí que el destinatario, Grupo Sura, una  supuesta reclutadora que selecciona candidatos para la empresa oferente,  era una invención de alguien para posiblemente robar mi identidad.

El trabajo consistía en: planificar, organizar, dirigir, controlar eficientemente las acciones mercadológicas, diseñando estrategias y planes que brinden apoyo al área comercial en el cumplimiento de sus metas de ventas. “Zanigua”, que huesazo, pensé.

El salario neto mensual era de Q22,000.00 y el rango etario estaba entre los 30-45 años. Ofrecían estabilidad laboral, excelente ambiente y todas las prestaciones de ley, lo que desde luego resulta atractivo si se toma en cuenta que, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos –ENEI–, de las 6 millones 401 mil 569 personas que conforman la Población Económicamente Activa, solo el 22.9 por ciento, es decir 1 millón 468 mil 798 personas están afiliados al Seguro Social, es decir que solo este pequeño porcentaje goza de las prestaciones laborales que esta oferta ofrecía.




Llamé a dos profesionales y coticé la elaboración del documento solicitado: alrededor de Q200.00. No lo pensé mucho y encargué el documento al profesional que me lo ofreció con mayor celeridad. A estas alturas ya había enviado la solicitud con mis datos (grave error) y  las cartas de recomendación.

Algo me hizo ruido,  no me agradó la idea de tener que darle información patrimonial a un desconocido. Decidí no enviar el documento y buscar en el portal de empleo, algún dato que me ayudara a corroborar si en efecto la empresa que supuestamente anunciaba el trabajo en el portal existía.

La respuesta fue positiva: la empresa sí existe, pero no está afiliada a ese portal y no subcontrata los servicios de ninguna reclutadora. “Ya van como seis persona que preguntan lo mismo, hemos hecho una denuncia”, me dijeron por teléfono. Traté de indagar más pero no logro obtener más información.

El abogado Juan Pablo Chupina del bufete jurídico Lex&Fides, me advierte que se puede tratar de un robo de identidad. “Este tipo de situaciones puede considerarse como una nueva estrategia del crimen para poder estafar, contratar por terceras personas, adquirir préstamos u otras formas de casos especiales de estafa, algo bastante sofisticado”.

“Estas acciones están penadas por la ley y pueden tipificarse como falsedad material y uso de documentos falsificados, el problema es que el sistema bancario tarda mucho en detectar estos casos”.

Contacté a Computrabajo para exponer mi caso y esto respondieron:

Lamentamos mucho la situación que nos explicas en tu e-mail, y comprendemos tu indignación, pero lamentablemente nosotros no podemos intervenir en estas situaciones.

CompuTrabajo es un portal que sirve de herramienta para poner en contacto candidatos con empresas, pero no podemos intervenir en las relaciones laborales empresas-candidatos.

Te recomendamos que si detectas este tipo de irregularidades en la empresa, por favor, lo denúncialo a las autoridades competentes en temas laborales.

Nosotros por nuestra parte estudiaremos la situación y tomaremos las medidas oportunas.

Saludos

Equipo CompuTrabajo

Las verdaderas motivaciones para requerir información patrimonial las conoce el falso Grupo Sura, quienes insistieron en referirme a un profesional para que elaborara el documento. Quizás era solo una burda estafa, pero sugiero tomar precauciones. Consultas legales sobre el tema: [email protected]

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