Hace un mes, una persona denunció en Facebook el caso de dos perritos maltratados en Escuintla. Tenían mucho tiempo de estar en la calle y ambos estaban con heridas graves en el rostro. El blanco, tenía un ojo afuera y metástasis en todo su cuerpo. El café, de nombre Ringer, había recibido una paliza por su antigua dueña, quien lo quería matar a golpes.

Después de los clásicos comentarios como “alguien ayúdelos”, “pobres angelitos”, Scarlett Balleza actuó después de un mes de la publicación. El 12 de octubre, viajó a Escuintla y rescató a los animales. Al venir a la veterinaria en la ciudad, el blanco estaba muy decaído. Tenía tumores en todo su cuerpo, así que lo durmieron. “Ya descansa de una vida como la que le tocó llevar”, comentó, quien vivió uno de los días más duros, emocionalmente.

En el caso de Ringer, su cara estaba desfigurada por los golpes que causaron un gran absceso. “Ya está con tratamiento, pero le cuesta respirar por la infección”, comentó la rescatista. Recibe su antibiótico y los lienzos para aliviar su dolor. También encontró un hogar temporal y en 15 días, podrá ser evaluado por los veterinarios.

“Serán días duros para él, pues le cuesta respirar, pero es todo un luchador”, actualizó Balleza en una publicación. En un video publicado en el mismo grupo de caninos, Ringer se veía tranquilo y su rostro cambió de tener miedo a relajado, a pesar del dolor. “Que Dios multiplique todo lo que ustedes hacen y que ellos tengan una mejor calidad de vida y seamos más de hechos y no solo palabras”, comentó Tefy de Tovar, quien denunció el caso en las redes sociales.

No basta con comentar

En las redes sociales, se denuncian muchos casos de maltrato animal, pero la mayoría de veces, son pocas personas las que pasan de un comentario de aliento o un insulto a ayudar y rescatar a un animal. “Yo ayudo cuando veo que nadie más lo hace. En este caso, nadie hizo nada en un mes”, agregó Scarlett.

Scarlett cuida a 60 perros en su casa. Junto a otra familia, ella y su hija son parte del proyecto Pro Vida, dedicado al rescate de animales maltratados y su ubicación en hogares donde serán recibidos con amor y cuidados. La organización atiende entre dos y cuatro casos diarios de emergencias animales. Han rescatado más de 3 mil perros en todo el país.

El proyecto funciona gracias a donaciones particulares y de los mismos ingresos de los voluntarios. Los fondos ayudan muchísimo para los gastos médicos, cuidados y alimentación de los animales. Conoce más sobre Pro Vida aquí.

Si quieres ayudar a Ringer y a otros perritos, puedes donar concentrado, medicamentos y ayuda para los gastos de veterinaria. “También necesitamos hogares temporales y que más personas adopten”, finalizó Scarlett. Puedes comunicarte directamente con ella, al teléfono 55509634. Por favor, no utilices este número para reportar o denunciar casos.




Una misión de todos

En Guatemala, los niveles de maltrato animal han aumentado en los últimos años. Proteger a los animales es responsabilidad de todos los ciudadanos guatemaltecos. El decreto 05-2017 Ley de protección y bienestar animal y el acuerdo gubernativo 210-2017, pretenden garantizar el bienestar de todos los animales, ya sean de compañía, de trabajo o de deporte.

Esta ley indica que los responsables, propietarios o cuidadores de animales están obligados a:

  • Proteger a los animales garantizando las cinco libertades de bienestar animal y evitando cualquier acto de maltrato, crueldad y sufrimiento.
  • Mantenerlos en condiciones adecuadas de salubridad y seguridad, que eviten los riesgos para la salud y la seguridad de las personas.
  • Contar con un programa permanente de medicina preventiva supervisado por un médico veterinario colegiado activo.
  • Propiciar las condiciones para que su animal de compañía sea sociable y evitar las causas que originen un comportamiento peligroso.

Conoce la ley aquí y el acuerdo, aquí.

La ley identifica las siguientes condiciones como libertades de bienestar animal: vivir libre de hambre, de sed y desnutrición; libre de temor y de angustia; libre de molestias físicas y térmicas e incomodidad; libre de dolor, de lesión y de enfermedad; y, libre de manifestar sus comportamientos naturales.

Las sanciones que la ley impone dependen de la gravedad del caso. Si el animal está en peligro de muerte o ya ha muerto por negligencia del responsable, propietario o cuidador, se le impondrán 12 salarios mínimos mensuales de multa.

Si tienes conocimiento de un caso de maltrato o violación a la ley, debes denunciarlo a la Policía Nacional Civil, la municipalidad correspondiente o directamente, a la Unidad de Bienestar Animal. Estos entes son responsables de la investigación y darle trámite a las denuncias para determinar si procede una consignación del animal o una sanción.

¿Qué esperas para ayudar y adoptar a un peludo?

Fotos: Scarlett Balleza, Caninos de CES, Pro Vida.


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