A cuatro horas de la ciudad de Guatemala se encuentra un recinto dedicado a la conservación y preservación de la vida silvestre. Animales de distintos lugares del mundo viven y se reproducen, bajo el atento cuidado de expertos en fauna.

Hoy la Fundación Protectora de Animales en vías de Extinción (FAE) es considerada por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), como uno de los principales centros de conservación de Guatemala. En el departamento de Izabal, desde hace más de una década la familia Campollo se ha dedicado a conformar una de las colecciones de animales más diversas.


Allí guacamayas, loros, venados, tapires, jaguares, tortugas, iguanas, leopardos y hasta leones forman parte del banco genético de especies. “La colección es un importante banco genético para comenzar a diseñar proyectos de reinserción en zonas donde algunas especies ya no habitan”, asegura Tania Sandoval, analista de Vida Silvestre del CONAP, región Nororiente.

La colección comenzó como un hobby de un miembro de la familia Campollo. “Desde pequeño a don Víctor le gustaba coleccionar animalitos y de repente se comenzaron a reproducir”, asegura un trabajador de FAE.

Con el paso de los años, se requirió de más personal para atender a los animales y las variedades fueron ampliándose. Hoy un ejército de trabajadores y especialistas en cuidados de fauna se dedican las 24 horas del día para atender a los animales.


FAE no es solo un centro de conservación, dentro de sus logros figuran también importantes casos de reproducción de animales en peligro de extinción. Uno de ellos es la guacamaya verde, la cual ha desaparecido de las selvas guatemaltecas.






A este se le suma la reproducción del tapir, loros de diferentes especies, avestruces, tortugas, nutrias y hasta leopardos.El más joven de estos es el pequeño Duma, nacido en la primera mitad del año.



La más reciente adquisición de FAE es un espécimen de león blanco, llamado Simba. El nuevo habitante está próximo a ser trasladado a su recinto, especialmente construido para él y se espera tenga un área de 400 metros cuadrados.


FAE y la familia Campollo apuestan por la conservación y preservación de la fauna guatemalteca y de otros lugares. Para ello, han facilitado visitas guiadas a niños de las comunidades aledañas. Allí expertos en los cuidados de la colección explican la importancia de proteger el medio ambiente y evitar la cacería de especies silvestres.  



Los colegios o instituciones interesadas en conocer más de FAE o solicitar un permiso para

visitar las instalaciones puede escribir a vetfae@gmail.com


Algunas consideraciones:
Para solicitar autorización para la visita se debe enviar una carta dirigida a la directora de la fundación, Josselyn Esquite Montoya.
Con ella se debe solicitar el permiso para ingresar a las instalaciones.
Es indispensable el nombre del establecimiento, número de niños, motivo de la visita y la fecha sugerida.
Los grupos deben ser menores de 50 niños y los días ideales para las visitas son martes, miércoles o jueves. 



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