Oglimy Morales tiene 15 años vive en Tejutla, San Marcos junto con sus otros seis hermanos, asiste a la escuela pública y su mamá Victoria, es maestra de primaria. Su papá migró a Estados Unidos hace 10 años en busca del sueño americano.

Ella no es como las otras niñas de su edad, mientras que las demás sueñan con un enorme vestido de fiesta, música y se emocionan haciendo la lista de los invitados al festejo de sus 15 años, Oglimy se prepara con pañales y ropa para la llegada de su bebé en noviembre.


Durante 2017, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) reveló que 90 mil 899 niñas y adolescentes entre los 10 y los 19 años se encontraban en estado de gestación.

“Cuando me enteré que mi hija estaba embarazada me derrumbé, porque aún es una niña, su papá había mandado dinero para celebrar su fiesta de 15 años, pero a raíz de la noticia, lo cancelamos todo”, cuenta Victoria, la madre de la niña.

En 2017, se produjeron alrededor de 7 mil embarazos en menores de edad, esto tan solo en San Marcos, mientras que en la ciudad capital se registraron 7,300.

“El riesgo que corren es alto, ya que su cuerpo aún no ha llegado a la madurez necesaria para dar a luz, prácticamente son niñas criando otros niños”, expresa Danilo Villalta, pediatra.

El caso de Oglimy es diferente, “nadie me engañó, yo lo conocí en la escuela y me gustó mucho, nos hicimos novios a escondidas de mi mamá y me pidió que me casara con él y por eso decidimos tener un hijo”.

La familia Morales vive en una situación precaria, el sueldo mínimo de su mamá apenas alcanza para cubrir lo necesario. “Mi esposo pidió que escondiera a mi hija porque le daba vergüenza que la vieran embarazada, pero gracias a Dios el muchacho se va a responsabilizar por el bebé”, dice Victoria.

El estudio Niñas madres. Embarazo y maternidad infantil forzada en América Latina del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM) en una de sus conclusiones señala que “obligar a una niña que no ha terminado de crecer a llevar a término un embarazo, ser madre y criar a un bebé debe ser considerado tortura o trato cruel, inhumano y degradante, según los casos, en los términos de la Convención de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.


Factores que influyen

De acuerdo con el Ministerio de Gobernación, entre los factores que influyen en el embarazo de niñas menores de edad, se encuentran: familia disfuncional, pérdida de un ser querido, madre o padre ausentes, baja autoestima, falta de información, migración, pobreza, abuso sexual, marginación social, pubertad temprana, entre otros.

Consecuencias

Para la madre:

• Anemia

• Enfermedades de transmisión sexual

• Mortalidad materna

• Más hijos no deseados

• Inestabilidad con pareja

• Escaso nivel educativo

• Menor ingreso económico




• Depresión

• Distanciamiento de la familia


Para el padre:

• Abandono de estudios

• Trabajo de menor nivel

• Familia numerosa

• Infecciones de transmisión sexual

• Falta de apoyo familiar

• Se genera violencia

• Problemas económicos

• Migración

• Pobreza

• Marginación social

• Prohibición de la sociedad

• Violencia

“Cuando las niñas son educadas, saludables y pueden evitar el embarazo precoz, el embarazo no deseado y el VIH, pueden contribuir plenamente a las batallas contra la pobreza en sus sociedades”. Dr. Babatunde Osotimehin, Director Ejecutivo de UNFPA

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