De padres españoles, Connie Beneitez nació en Guatemala. Desde pequeña, conoció el negocio de panadería de sus padres. Se describe como una “panadera de nacimiento”.

Estudió administración de empresas en España y a su regreso al país, tomó las riendas de Panifresh, el negocio familiar, junto a su madre, ya que su padre había fallecido.

Comenzó su propia familia junto a Juan Carlos Paiz, con quien procreó tres hijos. Esta experiencia como madre la ayudó a sensibilizarse con las mujeres. “De mi madre aprendí que es posible lograr un equilibrio entre cuidar una familia y cumplir nuestras metas empresariales”, mencionó.

Con Connie al frente de la empresa, los productos estrella de Panifresh como el pan de rodaja y la pastelería, se continuaron produciendo. Durante los 90, la empresa se enfrentó a grandes obstáculos con la competencia. Se incluyeron nuevos productos como el pan para hamburguesas, muffins y hot dogs.

Para ese momento, su esposo ya había entrado a la jugada y desde ahí, la pareja ha trabajado unida para mantener a flote la empresa.

“Desde pequeña me dijeron que podía lograr lo que soñaba. Sé que hay muchas mujeres que no tienen oportunidades, pero mi experiencia en juntas directivas junto a los hombres ha sido buena. Me han tratado muy bien porque aprecian que tenemos opiniones diferentes, pero complementarias”.

El liderazgo y la experiencia de Connie ha motivado a un equipo de trabajo que pone en marcha 20 líneas de producción en Guatemala, Costa Rica, Panamá y Estados Unidos. Panifresh abastece a grandes cadenas de restaurantes como Taco Bell, McDonald’s y Wendy's y marcas privadas que hacen que los productos lleguen a 22 países.

Talento que abrió las puertas hacia el éxito

Gracias a muchos años de esfuerzo, Connie se abrió espacios en lugares que antes estaban reservados para hombres. Se convirtió en la primera mujer en ocupar la presidencia de la Asociación de Gerentes de Guatemala (AGG).

“Desde que inicié en el mundo empresarial, me he sentido comprometida a abrir espacios para que mujeres guatemaltecas tengamos voz”, mencionó. Connie participa en juntas directivas de distintas organizaciones que ayudan a mujeres guatemaltecas y dirigió la comisión de mujeres del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF).

“Lo importante es que todos trabajemos por Guatemala y hagamos las cosas diferente. Sueñen en grande y si se caen, levántense. Aprendan de sus errores y sigan adelante porque así es como se llega al éxito”.

Connie fue reconocida como la Gerente del Año 2018 por la AGG. Con casi seis décadas de operar, Panifresh continúa “horneando éxitos” con altos estándares de calidad de la mano de Beneitez.

Connie junto a su familia y amigos.

Un emprendimiento verde

Henry Lewin nunca pensó que iba a terminar al frente de uno de los parques ecológicos más famosos de la ciudad: Green Rush. No creció en un ambiente de finca y estudió administración, pero se enamoró de la naturaleza y compartió esa pasión con el mundo.

“Cada vez son menos los lugares verdes en el país y, por ello, surgió mi sueño”, comentó. Hace 10 años, encontró un terreno devastado y erosionado en Carretera a El Salvador. Esas 17 manzanas de tierra se convirtieron en un parque de 29 manzanas gracias al esfuerzo.

“De no ver nada, ahora hay 10 kilómetros de senderos, venados, canopy, áreas para acampar, restaurante, un pequeño ecosistema con más de 50 especies de aves, conejos, zorros y muchos animales más”.




Lewin al centro.

Lewin emprendió con dos objetivos en mente: recreación y educación. “Quiero enseñarle a la gente a respetar la naturaleza, pero nadie respeta lo que no disfruta”, comentó.

A pesar de la presión de expandirse y abrir nuevos campos, la clave del éxito de Green Rush ha sido la atención personalizada en el público objetivo: los amantes de la aventura y naturaleza. “La clave es aferrarse al principio de respeto a la naturaleza”, agregó.

Henry fue nominado al galardón Gerente del Año en la categoría Creatividad e Innovación.

Una empresa joven y moderna

Kevin González siempre fue un hombre atrevido para nuevas cosas. Desde joven, le encantaba la tecnología. Pero la necesidad de comer hizo que hace siete años empezara Molvu, una empresa de electrónicos.

El empresario viajó a China, en donde se producía el equipo que Molvu necesitaba para sus productos. “Arrancamos en cero, sin nada, con menos de US$3 mil en la bolsa”, comentó Kevin.

Las ventas iniciaron de boca en boca y como preventas, pero con su regreso a Guatemala, la empresa comenzó a vender directamente al público. “Comenzamos un campaña en redes exitosa que generó buenas reacciones del público”, agregó.

Molvu comenzó con tres productos. Ahora, fabrica y comercializa más de 200 productos como tablets, audífonos, equipo para tecnología y más. Tienen centros de operaciones en China y en Guatemala, así como presencia comercial en 12 países.

“La clave es no aferrarse a la idea de que si no hay capital no se puede emprender. Lo más importante es la confianza de los clientes. Sin ella, no van a comprar aunque el precio sea bajo y esto solo se logra con honestidad”, finalizó.

Kevin fue galardonado por la AGG como Gerente del Año en la categoría Gerente Joven.


Los galardonados de la noche

El 14 de noviembre, la AGG realizó la ceremonia de premiación del Galardón Gerente del Año por décima tercera ocasión. Distintos empresarios fueron reconocidos por su talento en distintas categorías.

  • Juan Rivera de Zapato Loco en la categoría Expansión.
  • Mirciny Moliviatis, chef, en la categoría Creatividad e Innovación.
  • Steven Bueso de Grupo Alza en la categoría Gestión Global.

Fotos: Elena Gaytán


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