Recientemente, un drama más se sumaba a la lista de problemas de 2019 para el Aeropuerto Internacional La Aurora y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), debido a la falla de un radar que ayuda a la torre de control. Ante esta situación, cibernautas y usuarios de las instalaciones temían lo peor y publicaron: “¿Mi vuelo se va a cancelar?”, “¿y si se pierde el avión y nos tenemos que desviar?”, o las críticas que llegaron a lo extremo: “Debería ser mérito de una sanción”.

El 23 de febrero, un aviso fue suficiente para causar un desorden en el tráfico aéreo guatemalteco, que mantuvo varias aeronaves en el aire y en la tierra, en donde permanecían vuelos sin permiso de despegue, mientras se descubría cuál era el problema. Sin embargo, el inconveniente fue sencillo, pero los rumores y las críticas llevan días alrededor del sistema operativo del aeropuerto.

“Una falla en la ventilación del sistema del radar ocasionó el sobrecalentamiento del dispositivo y mantuvo un funcionamiento irregular por algunos días”, afirmó Conrado Monroy, vocero de la DGAC.

A pesar de que los fallos en el sistema del radar no fueron complicados, algunos exageraron al afirmar que causaría un “caos en el tráfico aéreo guatemalteco”.

Foto: Osman Velásquez

A pesar de que otro rumor giró en torno al aeropuerto, sobre que este cuenta solo con un radar, como si se tratara de una película de ciencia ficción o caricatura, también fue falso. “El espacio aéreo que usa la terminal aérea precisa de 15 radares, por lo que la falla o el servicio irregular de uno de ellos no supone crisis alguna”, aseguró Monroy.

Foto: Óscar Estrada /DGAC


El rumor del desvío de Copa

El 23 de febrero recién pasado, cuando empezaron los fallos en el radar de la terminal aérea, ubicada en el municipio de Palencia, significó un día de desorden para la dirección del Aeropuerto Internacional La Aurora y la torre de control. La alerta en la torre sobre las fallas del aparato obligó a los controladores aéreos a mantener su vuelo sobre el territorio nacional, mientras se reorganizaba la entrada y la salida de varios vuelos.

Entre las aeronaves que esperaban permiso para aterrizar había un vuelo de Copa Airlines, el cual necesitaba abastecimiento de combustible, por lo que el piloto prefirió cambiar el destino hacia El Salvador, en vez de esperar autorización de la torre.

“La dirección y el control aéreo del aeropuerto no recomendaron a la aeronave de Copa desviarse hacia El Salvador, fue decisión del piloto”, aseguró Monroy. Sin embargo, las aclaraciones tardaron en salir y los usuarios del vuelo de la línea área publicaron en las redes sociales su confusión, mientras esperaban en el Aeropuerto Internacional de El Salvador, Monseñor Arnulfo Romero.

El radar de Palencia funcionó seis días de manera irregular, hasta que fue reparado por técnicos de la DGAC. Las redes sociales no perdonaron y mantuvieron las dudas y los rumores. Por otro lado, los 15 radares que monitorean el tráfico aéreo de Guatemala siguen funcionando con normalidad.


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