Texto, fotos y video: Néstor Larrazábal

¿Has manejado un carro eléctrico pequeño y versátil? Si aún no, ¡este el momento! Nosotros lo hemos hecho recientemente con el Renault Twizy. Para quienes consideran al transporte un tema de combustibles de origen fósil, este carro podría ser algo similar a una aventura de ciencia ficción. Sin embargo, su practicidad, comodidad y fácil manejo, hacen de este Renault una agradable realidad.

Este auto 100 por ciento eléctrico fue presentado por primera vez en el Salón del Automóvil de Fráncfort de 2009. A casi una década de su lanzamiento, ha gozado de aceptación en países donde la transición hacia la electromovilidad está en pleno auge.

Luego de manejar el Renault Twizy como vehículo de uso propio durante una semana, se recibieron múltiples muestras de admiración y hubo 2 temas recurrentes: seguridad y economía.

La estructura tubular del Twizy ha sido desarrollada por Renault Sport, es decir, el departamento donde se crean desde autos Fórmula 1 hasta piezas para bólidos de seriales de transición. Esto, en sí mismo, es una muestra de la tecnología aplicada en la fabricación de este carro.

Con 4 frenos de disco, cinturón de seguridad de 4 puntos y 1 bolsa de aire, este monoplaza se sitúa entre el grupo de automóviles con mayor equipamiento de seguridad pasiva y activa.

El otro tema es la economía y para eso hemos hecho cuentas, las cuales son favorables y sorprendentes.

Probablemente, el tema más sensible con respecto a la economía resultaría ser que el Renault Twizy forma parte de una generación de tecnología revolucionaria, de rápida adaptación en muchos lugares del planeta, y que tendrá que romper con mitos en nuestra sociedad, para lo cual lo mejor, insistimos, es manejarlo para apreciar lo sumamente atractivo del transporte personal eléctrico.


También se debe considerar la adopción del modelo Cargo para entregas seguras de bultos con una capacidad de transportar hasta 75 kilógramos, un poco más de 165 libras.

Esa variante es ampliamente utilizada en Europa como substitución de la moto de reparto de comida y otras entregas, ya que la carga va más protegida, más segura y con un costo menor por distancia recorrida.

Durante 25 años hemos manejado casi todo tipo de vehículos. Pero ni los súper autos italianos, alemanes o británicos han provocado tantas miradas de atención o admiración como el Twizy.

En cada parada de semáforo, o yendo a baja velocidad, se recibieron preguntas sobre el tiempo de carga, autonomía, opiniones, felicitaciones, pulgares en alto, saludos, precio, etc.

En realidad, es un carro que no pasa desapercibido. Pero más importante fue experimentar el respeto hacia el monoplaza, incluso de conductores de transporte pesado, quienes regularmente, en general, no muestran mayor respeto por otros vehículos.

Desde la perspectiva del conductor, el interior es cómodo y el uso sumamente intuitivo. Como la mayoría de los carros, el encendido es por una llave. Luego, su operación es fácil. Se presiona D para andar, N para mantener al auto detenido junto con un freno de mano y R para andar hacia atrás usando los espejos retrovisores laterales. Finalmente, queda frente al conductor la pantalla de rendimiento del Twizy, la cual muestra toda la gestión de su uso para las calles.

Renault apuesta a la electromovilidad y varios modelos lo demuestran. Para un motor eléctrico de 8 kW, con potencia de 17 caballos de fuerza y 57 Newton-metro, la autonomía del Twizy es de 80 kilómetros a un costo de 0.07 centavos de quetzal por kilómetro recorridos. Demora apenas 7 horas para cargarse totalmente con una corriente de 110 voltios y solo 3 horas en una corriente de 220 voltios.

Manejar el Renault Twizy fue una experiencia muy gratificante, agradable, segura, eco-amigable, muy económica y da testimonio que la electromovilidad no está en el futuro, sino aquí en el presente. Un presente que podría mejorar el nivel de calidad de vida y hacer más amistoso el parque vehicular nacional.




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