Los episodios en Florida, Estados Unidos, Argentina, España, México y algunos lugares de Asia parecieran escenas de la serie The Walking Dead. Cuerpos retorcidos, caras desfiguradas y actitudes discordantes, dignas de una mega producción de cine estaban por hacer su debut en la vida pública de Guatemala.

En silencio comenzó a ganar terreno en nuestro país y, lo que parecía improbable, hoy es una realidad. Los jóvenes chapines conocieron a la Flakka y cada vez son más los que caen rendidos ante ella.



Así cayó “Juanjo”

El incidente se dio una noche de marzo, cuando un grupo de jóvenes se disponía a dar una fiesta para celebrar a los futuros graduandos de bachillerato. Una reunión normal, donde los más osados ya “vapean” (fumar cigarrillo electrónico), ingieren licor y hasta han probado la mariguana.

Mientras algunos llegaban al lugar, otros se alistaban para celebrar el inicio del último año en el colegio. A escondidas, en los baños del local, dentro del carro que sus padres les habría prestado para impresionar o, en la parte de atrás donde nadie les viera los cigarrillos, la mariguana y el licor pasaban de mano en mano.

Nada nuevo, pues como en otros años, así demostraban los más grandes lo que era convertirse en un “falso” adulto conocedor del mundo. Todos los allí escondidos, menos uno.

Él tenía un secreto, algo que los demás desconocían. Había probado la Flakka, ya fuere por voluntad propia o por engaños, ella viajaba en su torrente sanguíneo.

Cada minuto que transcurría, ella comenzaba a tomar el control. El amigable joven cedía ante los efectos y para la mayoría era imperceptible.

Nadie lo había notado, entre tragos y risas su conducta fue de a poco, cada vez más errática. “Parecía haberse ido a otro lugar”, “le hablábamos y no comprendía lo que le decíamos” y “no le daba risa lo que a todos nos parecía gracioso”.

Poco a poco se fue apartando y la fiesta siguió. Nadie notó que “Juanjo” se había ido, en su lugar un remedo de cuerpo se movía con dificultad por el salón. “Parecía ajeno a la música, a los amigos y hasta daba la impresión de no ser parte del grupo”.

De pronto, el estallido, violencia, descontrol y un cuerpo totalmente descoordinado recorrieron el lugar. Gritos, miedo y la histeria se apoderaron de los demás asistentes.

Minutos más tarde “Juanjo” viajaba en ambulancia al hospital y en la fiesta, fuera por el susto o la ingesta de otras sustancias, más de alguno requería asistencia de alerta médica.

Así terminó la noche de fiesta y comenzó la emergencia de “Juanjo”. Tras varios días de observación, los médicos tratantes no pudieron establecer lo que le había sucedido, “a los 17 solo la ingesta de sustancias puede provocar este tipo de descontrol neurológico”.

La historia de Juanjo ya es conocida por varios. Algunos hablan de otros casos, el de una niña que mordía a otros y a sí misma, que estuvo en el intensivo y que casi muere.

Sin embargo, lo cierto es que cada vez son más los casos de fiestas donde los jóvenes exhiben conductas que apuntan a que la Flakka va ganando adictos.




La Flakka

En otros lugares se le conoce como “Mármol”, la “droga de US$5” y la “Flakka”. Es un compuesto que tiene como base los mismos componentes de las sales, esas que se usan para preparar una tina de baño.

Los químicos en la Flakka, doblan y atrofian las moléculas en la superficie de las neuronas. Con esto se logra romper el control que estas mantienen en los niveles de los neurotransmisores, los cuales regulan el comportamiento, así como la dopamina y la serotonina.

Para el epidemiólogo Jim Hall, de la Universidad Nova Southeastern de Fort Lauderdale, llenar el cerebro con este tipo de químicos, es similar al efecto que produce la cocaína y las metanfetaminas. Pero, la Flakka tiene un impacto más duradero en el sistema.

La Flakka puede ser inyectada, inhalada y fumada. Tiene la capacidad de llevar a experimentar síntomas extremos como conductas violentas, paranoia y elevar la temperatura corporal.

“Una mínima diferencia entre la cantidad que se consume puede ser la diferencia entre drogarse o morir”. Jim Hall, epidemiólogo de la Universidad de Nova Southeastern, Ft. Lauderdale Fla. 

La Flakka no es más que la evolución de las sales de baño, que han sido prohibidas por su contenido químico, son estimulantes sintéticos modificados. Tiene un nuevo nombre y es mucho más adictiva que sus predecesores. 

Este caso se registró en Brazil. 


Conoce más de la Flakka y sus efectos aquí. 

Diez cosas que debes saber sobre la Flakka:

1. Hace que las personas se muevan como zombis.

2. Incita a cometer asesinatos.

3. Es hasta diez veces más fuerte que la cocaína.

4. Evita que se sienta el dolor.

5. Algunos que la usan tienden a correr desnudos en estado paranoico.

6. Los usuarios de la Flakka han atacado a policías.

7. Quienes la consumen parecieran tener fuerza sobrehumana.

8. Incita a conductas suicidas.

9. Se puede comprar en línea.

10. Su uso se ha popularizado en todo el mundo. 


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