Desde mayo del 2015, dentro del Mariscal Zavala comenzó una cuenta regresiva, una que a la fecha ha cobrado la vida de dos personas. Murieron a la espera de su condena o absolución, se fueron sin justicia, sin escuchar ni ser escuchados por un juez, como es el caso del Dr. Jesús Oliva.

Su delito fue grande, pues según el MP y la CICIG adjudicaron un contrato por Q116 millones a una empresa sin experiencia, y por ello otras 15 personas fueron detenidas en las instalaciones de la Brigada Militar Mariscal Zavala. La que todos tachan de la VIP de las cárceles y el lugar donde esperan su día en la corte más de cien exfuncionarios y empresarios. Los peces gordos de la CICIG.


Uno menos para el banquillo

Desde hace varios meses comenzó a manifestar trastornos de personalidad. Un agudo estado de depresión le invadió, sumado a su diabetes comenzaron a calar en el cuerpo del representante de la Universidad de San Carlos de Guatemala ante la junta directiva del IGSS.

La salud de Jesús Arnulfo Oliva Leal, tanto física como mental estaba comprometida. Lo largo del proceso, tres años a la fecha, le sumieron en la depresión.


Perdida de apetito, fatiga y hasta alucinaciones comenzaron a manifestarse en su diario vivir. “Se desmejoró bastante y cada vez estaba más apagado”, recuerda uno de sus compañeros de detención.

Tal fue el deterioro del representante de la USAC, que en una oportunidad debió ser trasladado al hospital de Salud Mental, Federico Mora. Allí la salud de Oliva presentó una aparente mejoría, pero su regreso, terminó de sentenciarlo y hoy dejó el Mariscal Zavala y a su familia para siempre. 




Familiares y amigos solicitaron se le diera una medida sustitutiva para poderlo tratar en un centro especializado, pero la negativa de CICIG y el MP impidió su pronta atención. Por el contrario, se pidió al INACIF que elaborara un informe sobre la salud de Oliva Leal, pero nunca se concretó dicho reporte. Y hoy debemos esperar el resultado oficial para conocer las causas que rodean la muerte del representante de la USAC ante la Junta Directiva del IGSS. 

La depresión crónica, alucinaciones y tendencias suicidas terminaron por consumirlo. Oliva Leal fue encontrado muerto dentro de la improvisada cárcel y con él suman ya dos muertos relacionados con el caso IGSS-PISA, mientras están detenidos.


El primero

El primero en morir fue Erwin Raúl Castañeda Pineda, también miembro de la Junta Directiva del IGSS, como representante del Colegio de Médicos de Guatemala. El ex director murió a su ingreso al Hospital Militar por problemas cardiorrespiratorios.

Hoy solo 15 siguen esperando ser juzgados por el caso IGSS-Pisa. La lentitud en los procesos legales ha cobrado la vida de dos y si el sentido de la justicia es aplicarla, debemos estar claros sobre qué es lo que queremos: ¿condenar muertos o aplicar justicia a los vivos?


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